Sedentarismo y tiempo libre

A pesar de que los profesionales de la salud señalan a cuatro vientos que la actividad física es fundamental para el equilibrio psicológico y la prevención de numerosas enfermedades, cada vez son menos las personas que hacen algún tipo de gimnasia física, ya sea en el trabajo o en su tiempo de ocio.

Una encuesta oficial, recientemente dada a conocer, señala que sólo 37,3 por ciento de la población argentina se inclina por las actividades deportivas, el gimnasio o el club. En tanto 44,7 por ciento elige la lectura para ocupar su tiempo libre. . Según esta investigación, cuatro de cada diez personas declaran leer libros en su tiempo libre una vez por semana, mientras 39,5 por ciento se inclina por la lectura de diarios y 37,3 por ciento por ver televisión. En la encuesta se aclara que la percepción de “tiempo libre“ que tiene la gente se circunscribe a “lo cotidiano“. En Estados Unidos Los norteamericanos, aquejados por la obesidad y bombardeados por publicidad para perder peso, practican cada vez menos deportes, pero asisten cada vez más a los espectáculos deportivos. Así lo revela el Statistical Abstract, un informe de 1.023 páginas que cuantifica la vida estadounidense en diferentes aspectos. La participación en casi todos los deportes recreativos descendió en 2004, al tiempo que aumentó la asistencia a los deportes profesionales. También se incrementó el tiempo de mirar televisión, prolongando una tendencia que lleva ocho años. “Durante períodos de seguridad y abundancia, la gente está más dispuesta a gastar dinero y disfrutar“, explicó a Associated Press Andrew Yiannakis, especialista en sociología del deporte en la Universidad de Connecticut. “En épocas de malestar político-económico e incertidumbre -prosigue- la gente se siente insegura y su estado de ánimo es negativo, por lo que prefiere no gastar dinero ni participar en actividades“. Yiannakis dijo que a los niños se les inculca que no deben participar en deportes si no son hábiles. “Es un sistema elitista que alienta a los mejores a jugar y al resto a ser aficionados y espectadores“, dijo. La actividad física con mayor participación es caminar, seguida por salir de campamento y hacer ejercicios con aparatos. La actividad preferida de tiempo libre es salir a cenar, seguida por recibir a amigos y familiares en la casa y leer libros. Por otro lado, un informe del hospital pediátrico de Boston reveló hace poco que un tercio de los adolescentes estadounidenses fallaría en un examen de estado físico en la cinta de correr. Esto significa que 7 millones de jóvenes estarían en riesgo de sufrir males cardíacos más adelante.

 

Distintos estudios señalan que 80 por ciento de la población económicamente activa de Argentina es sedentaria, entre los gerontes, la prevalencia es aún mayor. Por otro lado, “si bien los niños y jóvenes de edad escolar realizan actividad física, ésta es de baja calidad e insuficiente“, dice. El sedentarismo produce un alto riesgo de sufrir dislipidemias, hipertensión, diabetes -Tipo II- y obesidad. Está relacionado a ciertos tipos de cáncer, osteoporosis, artrosis y enfermedades de la columna. También a desórdenes mentales como la depresión, el estrés e incluso la demencia senil y el Alzheimer. Por su alta prevalencia y los costos sociales que trae aparejados, es de “gran importancia promover la actividad física para que baje el riesgo de enfermedad cardiaca, en una proporción aún mayor que la correspondiente a la corrección individual del tabaquismo, la obesidad o la hipertensión“.