Aeróbicos vs. pesas: ¿qué tipo de entrenamiento es mejor para perder grasa?

Comúnmente la gente cree que el ejercicio aeróbico es el más aconsejable para bajar de peso, dado que se gastan más calorías mientras corremos que cuando realizamos trabajos de fuerza. Sin embargo, si nos ponemos a analizar cómo se distribuye nuestro gasto energético a lo largo del día, observamos que tenemos: – Gasto metabólico durante el reposo (60-75%) – Efecto térmico de los alimentos (10%) – Gasto energético durante la actividad física (15-30%) Como vemos, el gasto metabólico en reposo (“metabolismo basal“) representa entre 60 y 75 por ciento del gasto diario total. O sea que es el mayor factor de consumo energético, superando ampliamente al gasto que realizamos durante la actividad física. El gasto metabólico en reposo está directamente vinculado a la masa muscular (a mayor masa muscular, mayor gasto metabólico basal), por lo que en los últimos años se ha estudiado cómo el ejercicio puede influenciar sobre la composición corporal y, por ende, sobre el metabolismo basal. La composición corporal juega un rol fundamental en el gasto energético ya que la masa muscular consume una mayor cantidad de energía en comparación con la masa grasa. Dado que el gasto metabólico en reposo está directamente relacionado con la cantidad de músculo que tenga el cuerpo, si se pierde masa muscular el metabolismo basal será más lento, por lo que se quemarán menos calorías durante el día. Y aunque se consumen calorías tanto con el ejercicio aeróbico como con el entrenamiento de fuerza, la diferencia estriba en la cantidad de calorías que se van quemando cuando no se está haciendo ejercicio. Además, si bien el trabajo aeróbico gasta más energía por unidad de tiempo en comparación al entrenamiento con pesas debido a su carácter continuo, el mismo genera no sólo una pérdida de masa grasa, sino también una pérdida de masa muscular con una consiguiente disminución del gasto de energía en reposo.

Por lo cual, el entrenamiento aeróbico, componente fundamental dentro de un programa de actividad física que nos permite no sólo quemar grasa sino también mejorar la capacidad cardiopulmonar, debe estar acompañado del entrenamiento de la fuerza para prevenir la pérdida de masa muscular que aquel genera. Así resultará más fácil perder y, sobretodo, mantener el peso perdido. Resumiendo, debemos realizar trabajo aeróbico acompañado siempre del entrenamiento de fuerza para obtener el máximo beneficio.

(Osvaldo Jarast, Médico cardiólogo especializado en medicina del deporte.)